Sobre el COVID en junio/julio de 2021

Miércoles 30 de junio de 2021

Esta es una breve actualización sobre lo relevante en relación con COVID a la mitad del 2021. En México, tenemos 5 vacunas diferentes que están siendo aplicadas a la población, y aproximadamente el 33% de la población mayor de 18 años ha recibido alguna dosis, aunque con esquema completo -las dos dosis en las vacunas que tienen este esquema-, únicamente a 19 millones, lo que representa sólo el 21% de ese grupo. Aún no es suficiente, pero va avanzando. Otra buena noticia es que la semana pasada inició el registro para vacunación de las personas de 30 años en adelante, lo cual es muy importante porque en estos momentos son el grupo poblacional más afectado por la enfermedad.

El punto de mayor importancia en este momento es la variante Delta, que posee características especiales que la hacen un riesgo mayor para todos.

La variante Delta se identificó en diciembre del 2020 en la India, y desde entonces ha ido diseminándose por el mundo poco a poco, se ha verificado ya en 80 países; en el Reino Unido, de donde salió la primera variante de interés clínico, la Alfa, la variante Delta ha adquirido importancia relativa y está convirtiéndose en la variante dominante, ya ha sido detectada en los Estados Unidos, pero aún en menos del 3% de los casos, también en México ya se reportó -en Nuevo León-, pero hasta ahora han sido casos aislados.

La principal preocupación es que esta variante puede producir una nueva ola de enfermedad, a diferencia de las otras variantes, esta sí es más mortífera, causa una infección más severa; la variante Alfa es un poco más infecciosa que la infección original, pero no causa una enfermedad más grave, la Delta sí lo hace, ocasiona enfermedad más seria y mayor mortalidad, y es aproximadamente 60% más infecciosa que la variante Alfa.

La buena noticia es que la variante Delta es aún cubierta por las vacunas, las vacunas actuales cubren estas nuevas variantes, al menos hasta ahora. La mala es que mientras la pandemia continúe, seguirán apareciendo variantes y puede llegar una que no sea cubierta por las vacunas, lo que sería terrible, significaría comenzar de nuevo como el año pasado. Mientras más gente se infecte, existen más probabilidades de que aparezcan nuevas variantes. Es la evolución ocurriendo a cada momento.

Y aún en países con altas tasas de vacunación, la infección se está manteniendo debido al porcentaje de la población que no se ha vacunado, incluso en países con mucha más cobertura que México, como los Estados Unidos, aún están lejos de la inmunidad de rebaño, a México le falta mucho más.

En los países con alta vacunación, las personas que están siendo hospitalizadas con la variante Delta son personas no vacunadas. Las vacunas actuales -las más estudiadas son las de RNAm como Pfizer y Moderna- proveen más o menos 90% de protección contra ser hospitalizado por la variante Delta.

Así que en este momento la única opción para los tomadores de decisiones en salud es: ¡VACUNAR a toda la población! Es la única manera de realmente poder frenar la pandemia y evitar nuevas oleadas de enfermedad.

En este punto creo que tenemos tres posibilidades, una -la menos probable desafortunadamente- es que realmente alcancemos la inmunidad de rebaño vacunando a marchas forzadas a toda la población, evitando así la aparición de nuevas variantes que representen un peligro para los ya vacunados; otra posibilidad, el peor escenario posible, es que a falta de vacuna la infección siga manteniéndose y aparezca una nueva variante que sea resistente a la inmunidad generada por la vacuna y por la infección previa, esencialmente REINICIANDO el escenario de pandemia del año pasado, ¡imaginen eso!

Yo creo que conforme van apareciendo nuevas variantes, y si tenemos la suerte de no llegar al peor escenario posible, podrá ocurrir la posibilidad intermedia: la enfermedad se mantendrá circulando y tendremos que recibir una nueva vacuna de refuerzo anualmente, la cual será actualizada para las variantes novedosas, tal como ocurre con influenza.

Recordemos que anualmente en México ocurren alrededor de 30 mil muertes por influenza con todo y la vacunación anual, es muy posible que en el escenario futuro tengamos el equivalente a los 30 mil muertos por influenza y otros 30 mil por COVID, actualizando y vacunando anualmente a la población.

Este último será, creo, el escenario más probable.

Y las personas que eligen no vacunarse -sumadas a las que no tienen acceso a la vacuna por la falta de ella a nivel mundial- serán las responsables de que la pandemia se mantenga y se convierta en una enfermedad endémica.

El otro tema importante es que ya se ha reconocido por la OMS y diferentes instancias de salud en todo el mundo que están ocurriendo casos de miocarditis con las vacunas de RNAm; hasta ahora estos casos han ocurrido en el orden de los 12.6 casos de miocarditis por 1 millón de dosis, se considera un evento raro y, claro, los beneficios de la vacuna son inmensamente mayores al riesgo. Los eventos de miocarditis asociados a vacunación han sido casos leves de los cuales muy pocos han requerido hospitalización. Han sido casos raros, leves y temporales, para la mayoría de ellos no habrá ninguna consecuencia a largo plazo, aunque claro, habrá casos graves que incluso puedan ocasionar muertes.

Desafortunadamente creo que esto -la miocarditis- será una nueva oportunidad para que los antivacunas sigan torpedeando los programas de vacunación.

Todo medicamento, todo, sin falta, posee efectos secundarios y si las personas tomaran tantos medicamentos como vacunas aplicadas, los veríamos con mucha más frecuencia. Cientos de personas mueren cada año en México y en cada uno de los países del mundo sólo por tomar paracetamol. En Inglaterra es la principal causa de falla hepática. Casi siempre es por tomar demasiado, aunque siempre pueden ocurrir casos de reacciones con las dosis correctas, la cosa es que todos los medicamentos poseen el potencial de ocasionar reacciones y eso se pierde de vista al satanizar a las vacunas siguiendo intereses políticos o anticientíficos.

Nunca será una mejor opción esperar que la pandemia infecte a la población mundial y se genere una inmunidad de rebaño natural, porque siempre aparecerán variantes y la enfermedad no se detendría nunca, ocasionando millones de muertes anuales.

Espero que podamos alcanzar el escenario ideal y cerrarle el paso a la enfermedad y sus variantes, o al menos un escenario intermedio en el cual podamos tener una vacunación anual y mantenerla a raya. Depende sobre todo de la capacidad del país para completar la vacunación de toda la población en el menor tiempo posible, esperando que la variante Delta y las que sigan no nos ganen la partida. ¡Esperemos!

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